martes 27 de octubre de 2009

ÁNIMO, PATXI


Imagino que cuando Patxi López entró por la puerta de Ajuria Enea tendría muchas cosas en la cabeza. Imagino que el hombre entraría consciente de las responsabilidades que acababa de adquirir como primer lehendakari constitucionalista. Sin duda, la primera de sus preocupaciones sería el terrorismo, pues no en vano, en ese asunto, al contrario que para sus predecesores, se jugaba y se juega la vida, la suya y la de los suyos. Imagino también que la gravísima crisis económica le rondaría por la cabeza, una crisis que se va a llevar sin remedio al terriblemente incapaz Zapatero y, por consiguiente, amenaza también al propio Patxi López.

Sin embargo, ha pasado un año y el terrorismo no se presenta como elemento desestabilizador para López, pues no se da ninguna circunstancia importante que recomiende otra cosa que firmeza ante ETA y todo lo que se quiera considerar ETA. La crisis, por su parte, se presenta por ahora como algo ajeno al morador de Ajuria Enea, pues la ciudadanía viene a tener claro que este desastre económico, y el mayor que viene, es algo que ocurriría estuviera quien estuviera.

Imagino que cuando Patxi López entró en Ajuria Enea pensaría poco que el asunto más grave al que se iba a enfrentar en su legislatura pudiera ser el nuevo campo de San Mamés. Imagino que ni se le pasó por la cabeza que los acontecimientos se iban a desarrollar de tal manera que su reelección cayera en manos de los señores compromisarios del Athletic. Pues bien. Así ha sido.

Ayer los compromisarios del Athletic reivindicaron fuertemente que el uso del nuevo estadio es exclusivo del Athletic club de Bilbao, a lo que Macua, el presidente, no pudo replicar otra cosa que cualquier acuerdo que se tome para que no sea así, tal y como exige Patxi López, debe pasar por la aprobación de los señores compromisarios del Athletic club de Bilbao.

La consecuencia es una situación tan cómica como difícil para el lehendakari. Resulta que el éxito de su legislatura pasa a depender ahora de la gestión que pueda hacer en torno a un campo de fútbol. Si se emperra en lo del uso público, los compromisarios van a decir que no, lo que supone, de facto, tener en contra al agente social más importante de Bizkaia. Si cede, puede que la legislatura sea más tranquila, pero entonces Patxi López habrá fallado a los miles de votantes responsables que tuvo y que no comprenderían que se destinaran de semejante manera 54 millones a una empresa privada. Y si el asunto terminara ahí, vale, pero es que tal concesión traería consigo demandas redobladas de baloncestistas alaveses y futbolistas guipuzcoanos en plan “¿y lo mío, qué?”. Y a ver quién les dice que no.

Las cosas así, y como veo que Patxi López tiene dudas, tal vez agradezca que le dé un consejo: Patxi, ni un paso atrás. No des ese dinero a un campo de fútbol en Bilbao; ni se te ocurra dar un duro para ampliar la cancha del Baskonia.

Y, por supuesto, no des una peseta para la remodelación del estadio de Anoeta.

Ánimo, Patxi, retira, sin dilación, la aportación del Gobierno Vasco al nuevo campo de San Mamés. Estate seguro de que si así actúas, la ciudadanía vasca estará, en su mayoría y en las tres provincias, de acuerdo contigo. Además, podrás dormir con la tranquilidad de no haber regalado el dinero de tus conciudadanos a esa especie de "parásitos sociales" que son el Athletic, el Baskonia y la Real Sociedad de San Sebastián.

martes 20 de octubre de 2009

NUEVOS CAMPOS

La próxima construcción del nuevo San Mamés parece haber reabierto el debate sobre la necesaria renovación del estadio de Anoeta y la consiguiente eliminación de las pistas de atletismo, que están prácticamente a estrenar pese a tener ya unos añitos.

Al asunto no le falta de nada, ni en Bilbao, ni en San Sebastián. Tenemos debate político de máxima altura, debate económico de gran actualidad y debate deportivo de mucha sustancia, aunque no novedoso.

En lo que se refiere al primero, no se debe dejar pasar la penosa actuación del Gobierno Vasco socialista, con Patxi López a lo cobarde y su socio Basagoiti a lo Robin Hood rojiblanco, condicionando nada menos que su apoyo a los presupuestos a la construcción del estadio, algo inaudito y que deja bien claro cuál es la categoría de ese partido y su sentido del bien común.

El lehendakari, por su parte, no ha tenido arrestos para hacer frente a un asunto en el que jamás debía haber transigido, por decencia y responsabilidad. Que en estos tiempos de crisis total, el Gobierno Vasco se decida a financiar con muchísimos millones un campo de fútbol que, para mayor delito, es de propiedad privada, demuestra que los políticos, sea cual sea su color, no confían en sus conciudadanos, concretamente en su buen juicio para medir el valor de sus decisiones. Sin duda, López ha temblado a la hora de tomar una decisión responsable, que no sería otra que negarse a financiar aquello, y lo ha hecho porque considera a la sociedad, en este caso a la vizcaina, tan irresponsable como él mismo. Del Ayuntamiento de Bilbao y de la Diputación de Bizkaia cabe decir lo mismo respecto a la irresponsabilidad, aunque cabe decirlo más suavemente. Al fin y al cabo, ellos se han limitado a defender lo suyo: lo que más quieren.

El debate económico nos trae a San Sebastián, más concretamente, a las pistas de atletismo que un día pisaron unos jubilados y pocos más. Nos molestan, no cabe duda. A los aficionados de la Real nos molestan, y creemos que, además, nos cuestan puntos. Es, en ese sentido, un tema importante. Sin embargo, nuestra situación económica hace que ese asunto no sea para nosotros ahora mismo prioritario. Aperribay lo ha dicho más de una vez, y es verdad: el acercamiento de las gradas no es prioritario. ¿Cómo habría de serlo en un club en situación concursal, con una deuda que se dobla a cada inspección fiscal y en segunda división? Es tan evidente que no es un tema prioritario, que uno entiende mal que nadie entienda mal tal evidencia. Para la Real Sociedad, hoy, las pistas de atletismo son el último de sus problemas. Delante están los millones de deuda, la estructura deficitaria de Zubieta y la misma situación deportiva. Solo después viene el estadio municipal.

El estadio municipal, del Ayuntamiento de San Sebastián, un ayuntamiento en quiebra, que se ve obligado a pedir que la Diputación le conceda un crédito a seis años para poder cerrar los presupuestos.

Cuando se habla de la crisis actual y de la brutal especulación inmobiliaria que ha tenido mucho que ver con ella, se habla muy poco de los ayuntamientos como responsables de ella. Y lo son. Y lo son mucho. Odón Elorza, por ejemplo, se ha pasado los últimos quinientos años de alcalde financiando su obras a base de impuestos de construcción. El Ayuntamiento de San Sebastián ha dado licencias de construcción a tutiplén, con el objetivo de recaudar y recaudar, para construir y construir. Ahora ese sistema insostenible se ha venido abajo y el ayuntamiento roza la quiebra, por culpa de su irresponsabilidad, la del alcalde Elorza.

No está, como se ve, el ayuntamiento como para meterse a remodelar Anoeta. Si está a punto de no poder pagar ni a los munipas…

Y, por fin, tenemos el debate deportivo. Muchas veces hemos hablado de lo dañino que es el Athletic para la Real. Ningún club del mundo tiene un enemigo tan letal como ese. Cuanto más fuerte es el Athletic, peor para la Real, y el estadio nuevo le hace más fuerte. Sin embargo, esa mayor fuerza no va a suponer nada nuevo, pues hoy el Athletic es ya lo suficientemente fuerte como para robarnos todo lo que se propone. Más no nos puede quitar de lo que nos quita hoy. Si hasta se van a llevar a un central…

¿Con más dinero, a quién se van a llevar que hoy no se llevan?

Pues eso. Un lehendakari irresponsable, un alcalde arruinado, un presidente sensato y... un campo de fútbol allí y una mierda de estadio aquí.

martes 13 de octubre de 2009

ZUBIETA, ESE MARCO INCOMPARABLE


La inmensa mayoría de los aficionados de la Real Sociedad, al igual que absolutamente todos los periodistas que escriben sobre el equipo, tienen ya claro cuál es el motivo por el que la Real ha vivido su proceso degenerativo que ha llevado al equipo a segunda y a una situación económica precaria.

Basta leer un poco, escuchar un poco y suponer otro poquito para concluir que la teoría ya incuestionable se centra en que la Real un día dejó de ser la Real, es decir, que un día la Real dejó de tener confianza en la cantera y se puso a fichar en el dificilísimo mercado del fútbol. Concluyen todos, efectivamente, que las cantidades brutales de dinero pagadas en jugadores de fuera que no aportaron deportivamente un rendimiento aceptable constituyen la razón suprema de nuestra decadencia deportiva y, por supuesto, económica.

Es, por lo tanto, normal que ahora, cuando el equipo juega sobre todo con producto propio, la Real despegue por fin hacia arriba, por la sencilla razón de que el club ha hecho un movimiento de recuperación de su identidad. La Real vuelve a ser la Real, nos dicen.

Por lo visto, la identidad es algo que se valora mucho. De hecho, se considera ahora que sin identidad propia uno sencillamente no es. Se quiere ser moderno, por supuesto, pero solo en lo que se refiere a la tecnología y otros aspecto científicos, pero no tanto al pensamiento. Es este punto, estamos viviendo en el club un discurso radicalmente purista, eso que podríamos llamar, “ser lo que hemos sido siempre”.

Para mi sorpresa, la identidad propia, es decir, la cultura, se sigue considerando no ya un bien, sino el mismo corazón de todo. Me sorprende porque es algo que hoy en día ocurre poco en otros ámbitos, donde la idea más valorada es la competitividad.

Es cierto que la competitividad no esta reñida con la identidad, sería trampa decir lo contrario. Sin embargo, cuando hablamos de competitividad no es la identidad lo primero que nos viene a la cabeza, ni mucho menos. De hecho, cuando una empresa no es competitiva, lejos de hablar de identidad, se habla de evolución, que significa cambio o, dicho en términos empresariales, reconversión. Incluso se habla de una cultura nueva, como si la cultura no fuera siempre vieja.

Pocas veces se reconvierte una empresa en lo que ya fue hace tiempo, sencillamente porque es difícil, si no imposible, que el mundo retroceda.

Pero, en la Real, ese es el análisis que ha triunfado. La cantera nos llevó a la gloria, y la cantera nos devolverá a primera, se supone que para no volver a bajar en mucho tiempo.

No hay, por lo tanto, reconversión en la Real. Se apuesta por seguir invirtiendo en cantera lo que se ha invertido hasta ahora e incluso un poco más. La Real, pues, se encomienda, parece que definitivamente, a la producción propia.

Los lectores de este modesto blog saben que yo sostengo que eso es un error. Saben que yo sostengo que lo que la Real necesita es una reconversión que lleva siempre consigo una reducción de trabajadores y que, en nuestro caso, significa una reducción en el apartado de la formación para invertirlo casi todo en el apartado profesional.

Mi opinión significa, hablando claramente y evitando cualquier engaño, salir de Donosti para ir, por ejemplo, a Getafe.

Ciertamente, no es una propuesta atractiva.

Diría que no será jamás una propuesta atractiva, pues incluso en una mala nosotros preferiríamos morir en un marco incomparable que vivir en un suburbio madrileño.

La Real, ese marco incomparable...

Foto: El Diario Vasco

martes 6 de octubre de 2009

SAN GENARO, TOTÓ Y MARADONA


Este verano hemos estado de vacaciones en Italia, concretamente en Nápoles, una ciudad increíble.

Una noche fuimos a cenar a un pequeño restaurante un poco perdido en la ciudad, donde no había muchos turistas, un restaurante muy italiano y muy del sur, de gente de barrio. Nada más entrar mi mujer le preguntó a un señor si podíamos cenar y el tipo me señaló una mesa mientras preguntaba “¿espagnoli?. “Sí”. “Bella la Spagna”.

Pedimos pasta para los niños y unos platos de pescado para nosotros. El camarero, un chico muy joven, me preguntó en seguida de dónde éramos, y cuando le dije que de San Sebastián, el restaurante entero comenzó que si Paese Basco, que si Bilbao, que si Real Sociedad.

En un momento dado, miré a una pequeña foto de Maradona en la pared. Le pregunté al camarero si lo había visto jugar con el Napoli, y con un tono de tristeza me contestó que él era muy pequeño cuando El Pelusa jugó allí. Yo le conté que yo vi a Maradona jugar en San Sebastián, en nuestro campo, contra nuestro equipo, la Real Sociedad. Entonces se acercó el dueño del restaurante a preguntarme detalles de aquello. Yo le conté que lo que mejor recordaba era a Maradona calentando, un calentamiento que no olvidaré nunca. El tío daba al balón una especie de coz hacia atrás y el balón salía unos cinco metros hacia arriba y volvía a bajar recto a la espalda de Maradona, y este volvía a dar otra coz, muy violenta, en el momento preciso, y el balón volvía a subir. Así se divertía Maradona antes del partido. Aquello era de una precisión sobrehumana, algo que iba mucho más allá de la simple habilidad.

Imaginaos la escena: yo de pie en un pequeño restaurante de Nápoles repitiendo el gesto de Maradona cuando calentaba en Atotxa, mis hijos peleando con los macarrones, mi mujer, bellísima como siempre, mirándome hacer el indio y cuatro napolitanos a mi alrededor intentando imitar mis gestos y recordando, otra vez, a Maradona, uno de los tres símbolos de Nápoles junto a San Genaro y Totó.

Cuando vi a uno de ellos llorar, pero llorar con lágrima, me di cuenta de que aquella no era una simple conversación de fútbol: aquella era una conversación de Historia, como cuando nosotros recordamos el gol de Zamora o el penalti que paró Arkonada en Zaragoza. Pura Historia del siglo XX.

San Genaro, Totó y Maradona. Nos invitaron a los postres, por supuesto.

miércoles 30 de septiembre de 2009

NUMANCIA Y OTROS ROMANOS


Cada vez que jugamos contra el Numancia, me acuerdo de una breve conversación de mili que me contó un señor que conocí en un pueblo de Gipuzkoa.

Resulta que en el cuartel coincidió con un soriano, y hablando sobre lo de allí y lo de aquí, y lo de más allá, sobre lo de ayer y lo de hoy, y lo de mañana, hablando de todo un poco vaya, el soriano le dijo orgulloso al guipuzcoano en un momento dado: “a los romanos les costó 30 años conquistar mi tierra”, a lo que el guipuzcoano, más chulo todavía, contestó: “pues mi tierra no la conquistaron nunca”.

Es que es enterarme de que jugamos contra el Numancia y acordarme de esto. A veces me digo que debe de ser síntoma de alguna enfermedad mental hacer ese tipo de relaciones...

Y si se terminara ahí, todavía, pero es que la cosa sigue, y me pongo a imaginar a dos soldados romanos meando en uno de esos caminos navarros y diciéndole el uno al otro:

- ¿Vamos a adentrarnos en aquellas montañas?
- ¿Y que hay allí?
- Nada, montañas y más montañas, cuestas, sapos y jabalís.
- Pues que vaya allí su puta madre.

Después, se atizan el pitilín y siguen su camino hacia el sur.

No me digan que no es surrealista esto.

- ¿Contra quién juega la Real?
- Contra el Numancia.
- Hombre, el Numancia… una vez conocí a un señor que hizo la mili con uno de allí…
- ¿Otra vez me vas a contar esa mierda de la mili?
- ¿Pero ya te la había contado?
- Hace dos años, cuando vino el Numancia y nos dio un meneo de los que no se olvidan.
- Vale, vale… ¿Y lo de los dos soldados meando también te lo conté?
- Joder, que tío más plasta…

martes 29 de septiembre de 2009

DE LA SENTENCIA

Gracias a Primeran.com he podido echar un vistazo a la sentencia del juez Malagón en relación a la demanda de Ligthouse Consulting contra los administradores anteriores de la Real Sociedad.

La sentencia está fechada el 24 de septiembre, aunque lleva el sello de notificación del 28 de septiembre. Comienza, como siempre, con un repaso de lo que pide la parte demandante y sus argumentos para ello, y sigue con la contestación de los demandados. Estos están representados por varios abogados, y cada uno da sus razones para su oposición. Evidentemente, muchas de esas razones se repiten, y basta un pequeño análisis para resumir así los argumentos de la defensa: a) la acción está prescrita; b) falta legitimación activa; c) falta legitimación pasiva; d) no existe causa de liquidación; e) Iñaki Badiola actúa de mala fe.

Seguidamente, se repasan las pruebas testificales admitidas, algunas realizadas antes del juicio y otras durante el juicio. En este punto se señala que la prueba final demandada por la parte actora no ha sido acordada. Sin duda, se refiere al testimonio de los inspectores de hacienda, que al contrario de lo que algunos dijeron, parece que no fueron reclamados finalmente (digo “parece” porque la frase es terriblemente confusa, tanto que a mí me parece que hay un error).

Posteriormente, el juez pasa a enumerar los fundamentos de derecho. Lo hace, como suele ser habitual, con una erudición sobrehumana. Se detiene en jurisprudencias, retrocede y avanza en el tiempo, y siguiendo esa lógica que está delante de los ojos pero que cuesta ver, llega a sus conclusiones.

Primeramente, aclara, aunque nadie se lo ha pedido, que no hay incompatibilidad entre acogerse al concurso voluntario y la demanda de responsabilidad.

Seguidamente, define cuál es la responsabilidad que nos ocupa, señalando que no es responsabilidad por daños, sino una responsabilidad casi objetiva. Es decir: has hecho esto mal, luego eres responsable independientemente de si has causado daño o no.

A continuación, el juez se organiza. Se dice a si mismo que debe ordenar los argumentos de la parte demandada, y lo hace de la siguiente manera: primero analiza las cuestiones previas y si la demanda supera esas cuestiones, entra al fondo del asunto.

Las cuestiones que la demanda debe superar son tres: primero, debe aclararse si la acción de responsabilidad está prescrita o no; seguidamente, si Badiola es efectivamente el titular del crédito en cuestión; y tercero, si Badiola puede reclamar a esas personas o no.

Estos puntos los ordena así el juez porque quiere. Perfectamente podría haber empezado por este último, pero no lo hace, probablemente para dar mayor consistencia a su sentencia.

Así, el juez aclara primera que la acción de responsabilidad no está prescrita, pues deben pasar cuatro años, y no uno como pretenden algunos demandados. Badiola supera el primer estadio.

Posteriormente, el juez afirma que Badiola es, por ahora, el titular de un crédito a favor de la Real Sociedad. Aclara que este juicio no puede ser el lugar para determinar si el contrato es nulo o no lo es, o si el titular es Badiola o Quenteen Desing LLC. Dice que eso ya quedó determinado en el informe concursal y plantea la posibilidad de ejercitar una anulación del crédito mediante incidente concursal. En ese momento, el juez revela que la Real Sociedad se ha reservado de forma expresa las acciones para poder instar la nulidad del contrato en cuestión (recordemos que está firmado por una empleada del hogar). Sin duda, debemos concluir que es perfectamente posible que la Real, o la administración concursal, intente en un futuro anular dicho contrato, que tendría como consecuencia, de prosperar, la salida de Badiola de la lista de acreedores.

Y llega al punto tercero, el de la legitimación pasiva. Aquí el juez repasa la jurisprudencia, que califica de unánime, y concluye que Badiola no puede reclamar su crédito a los de Denon.

Evidentemente, aquí se acaba la sentencia.

Si Badiola hubiera podido superar ese estadio por la razón que sea, el juez habría entrado a valorar lo siguiente: si concurre alguna de las causas de disolución; si es así, si convocaron junta general en el plazo de dos meses; responsabilidad de los administradores anteriores.

Yo creo que la demanda habría caído en este estadio también, pues es más que discutible la existencia de alguna causa de disolución, pues depende, sobre todo, de la forma de contabilizar el ingreso de mediapro. Incluso dando por buena la Due Diligence de Ernst and Young, cabe concluir que los administradores demandados no conocieron la concurrencia de causa de disolución hasta que ese DD se realizó, pues la discusión contable es una discusión casi entre eminencias en la materia.

Sigamos. Si, por la razón que sea, la demanda de Badiola hubiera superado este estadio también, es decir, si el juez hubiera aceptado que los administradores anteriores no actuaron como debían al tener conocimiento de la causa de disolución, ya solo le faltaría superar un último escollo: el de la buena o mala fe, es decir, si Badiola conocía la situación de la Real o si no la conocía.

Aquí podemos tener muy claro lo que habría pasado: el juez habría negado que Badiola actúa de mala fe, pues al estar probado en el estadio anterior que los administradores anteriores eran conocedores de la causa de disolución, y sabiendo como sabemos que no informaron de ella Badiola, queda demostrado que Badiola fue engañado. Evidentemente, estamos suponiendo que Badiola supera el estadio anterior, algo que está muy lejos de lo que podemos imaginar.

Las cosas así, ahora nos queda saber si Badiola recurrirá o no la sentencia. Yo creo que no lo hará, por aquello de “ir pa na es tontería”. Si el motivo de la sentencia hubiera girado en torno a la causa de disolución, no me cabe duda de que esto no habría terminado todavía, pero la falta de legitimación pasiva es demasiado clara como para que nadie pueda soñar con una sentencia contraria en segunda instancia.

Por lo tanto, este partido ha terminado. Veremos si hay algún otro en el futuro, pero este, exactamente este, ha acabado.

lunes 28 de septiembre de 2009

LAS FACCIONES OPOSITORAS


La crisis institucional de la Real es tan profunda que afecta a todo lo que la rodea, especialmente a las facciones opositoras al consejo extraordinario actual, todas, excepto una, absolutamente viciadas por líderes y estrategas de más que dudosa eficacia y sensatez.

Primero tenemos a unos señores que se hacen llamar “Erreala Askatu”. Ya opiné sobre ellos hace unos meses. Hoy nada ha cambiado, no al menos a mejor, y sigue siendo un ente sin definición, marginalidad manifiesta y nivel intelectual paupérrimo. No merece más líneas en este repaso a las facciones opositoras (de hecho, mencionarlos es ya excesivo).

Después tenemos a la plataforma del 5%. Su punto fuerte, sin ninguna duda, es que ha conseguido aglutinar a un 7% de los accionistas, algo que no es fácil. Tal cantidad de acciones le podría dar a la plataforma un protagonismo más que interesante; hasta podría ser un poder real en el club; sin embargo, los impulsores de la plataforma del 5% se empeñan en tirar por la borda esa fuerza accionarial con estrategias nada efectivas como esa estrambótica compra de deudas. Desde que escribí esto no ha habido muchas noticias de ellos, pero se supone que siguen por esa vía. La reciente sentencia del juez Malagón en relación a la demanda de un ex presidente contra ex presidentes anteriores a él, donde el juez parece que no aborda cuestiones de fondo, tampoco les ha ayudado a aclarar las cosas.

Efectivamente, el juez ha determinado que la empresa Lighthouse no podía demandar a unos señores que no gestionaron su préstamo, que en todo caso se realizó cuando aquellos ya habían cesado en su actividad de administradores del club. Ello no afecta a la demanda que la plataforma del 5% plantea contra Astiazaran, pues ellos pretenden accionar en sustitución mediante compra de deuda de un acreedor (el Antiguoko) que lo fue cuando aquel era administrador, con lo cual “la falta de legitimación pasiva” no les afecta (habría que ver si un comprador de deuda no tiene “falta de legitimación activa”, pero eso es otra cuestión).

Por lo tanto, judicialmente no ha habido novedades para la plataforma, ni para bien, ni para mal. Tan solo queda ese gran ridículo que han hecho después de decir “jugada maestra de Badiola”, “99,9% de posibilidades de ganar” etc., pero eso no es importante.

Sin embargo, aunque el juez no ha abortado (todavía) la estrategia de la plataforma, a mi me parece que su gran problema sigue siendo la contradicción entre esa estrategia y la naturaleza del grupo. Y es que la plataforma del 5% es un grupo popular compuesto por accionistas minoritarios; su estrategia debería ser, por lo tanto, popular; sin embargo, su estrategia es individual y elitista, de persona acaudalada a la que no le importa arriesgar su dinero en esta aventura, señal de que le sobra. Ciertamente, recientemente ha habido noticias que afectan a esa persona y que pueden llevar a la conclusión de que no es tan millonaria como se pensaba. Y sin dinero, su estrategia, la estrategia de la plataforma, además de absurda y estrambótica, es imposible por demasiado cara.

Finalmente tenemos una asociación de aficionados en fase embrionaria. Tal asociación es lo único sensato que se cuece en los ambientes opositores al consejo actual. A su carácter popular le acompaña una acción popular, como no puede ser de otra manera, lejos del efectismo. No promete nada y sabe que será algo si consigue estar compuesta por muchos y nada si son solo un grupo de amigos que se reúnen para hablar de la Real. De hecho, las críticas que recibe las recibe por no ser, por ahora, más que eso.

Pero lo impulsores de la asociación de aficionados de la Real saben lo que son, saben que no dependen de su brillantez sino de su trabajo, y saben que su acción tiene los límites de no ser una alternativa de poder.

Son, además, un grupo de aficionados con una ideología y una acción. Son sanos y solo ingerencias de gente con intereses personales, siempre al acecho, podría degenerarlos. Si son pocos, serán una cuadrilla de amigos tomando unos potes. Si son muchos, un grupo de gente cuya opinión contará. Ellos lo saben y ese realismo, además del otro, es y será su fuerte. Suerte para ellos.

jueves 24 de septiembre de 2009

TOSHACK Y ALKIZA


Cuenta hoy Toshack su versión de los hechos en el asunto Alkiza que terminó con el jugador en el Athletic. Según él, el padre -ex presidente del club-, el jugador y su representante plantearon una oferta de renovación imposible de aceptar para el club; y el club prefirió traspasarlo a perderlo el año siguiente.

La historia es un poco más compleja que lo que cuenta el galés, pues para hacernos una idea de lo que ocurrió, debemos recordar cuál era la política de renovaciones de aquella época.

El presidente era Uranga. La situación económica no era boyante, pero tampoco existían, ni mucho menos, las apreturas que existen ahora. Y la Real tenía una plantilla con jugadores jóvenes como Alkiza, y veteranos como Fuentes y Larrañaga. Tenía, además, algunos buenos extranjeros.

Debía de temer la Real por el equilibrio de todos ellos, y lo debía de temer por encima de cualquier otra cosa, porque la Real tenía establecido un sistema de sueldos en la plantilla en función de ciertos parámetros objetivos. Así, existían unas tablas donde se determinaba el sueldo del jugador en función de su antigüedad en el club. Además, si el jugador era internacional con la selección de su país su ficha se veía aumentada en un porcentaje, sistema que duro unos años más. Recuerdo las quejas de algunos jugadores de aquí, reflexionando que era más difícil ser internacional con España que con Austria, en referencia a aquel austriaco que se rompía la clavícula cada vez que se caía al suelo y que era, por su condición de internacional, uno de los mejores pagados de la plantilla.

Ni que decir tiene que el tiempo se encargó de desmantelar aquel absurdo sistema que trataba a los futbolistas como funcionarios, con trienios incluidos.

Pues bien. Cuando llegó la hora de tratar la renovación de Bittor, este pidió 20 millones de pesetas por temporada, 30 menos de lo que cobraría después en Bilbao. Sin embargo, era joven y tenía poca antigüedad. La Real se tenía que saltar su sistema de fichas, y no estaba dispuesta, temerosa de que se acabara así su sistema objetivo de sueldos. Y no renovó a Bittor.

En aquella época, esa misma temporada un jugador como Fuentes cobraba esa cifra, premio a su veteranía, y Larrañaga, que evidentemente era el mejor pagado después de muchos años en la Real, la superaba con creces.

Bittor se fue. Hoy Toshack dice que la razón es económica, pero hasta ayer siempre sostuvo que la razón era deportiva, pues ya había jugadores como De Pedro e Idiakez llamando a la puerta de la gloria en nuestro equipo.

Todavía hoy quedan restos de aquel sistema de antigüedad, basta repasar la lista de sueldos, y ese es uno de los motivos por los que no se consigue renovar a los jugadores que destacan y avanzan hacia el final de contrato.

“Es que es muy joven…”

miércoles 23 de septiembre de 2009

SOBRE LA ESPERANZA


Se aprende mucho siguiendo a la Real Sociedad desde un punto de vista institucional, y no precisamente de fútbol. La Real es una escuela de la vida.

Por ejemplo, yo siempre he pensado que era verdad ese tópico de que “la esperanza es lo último que se pierde”, pero nunca había reflexionado sobre por qué es la esperanza lo último que se pierde; como mucho, si alguien me lo hubiera preguntado alguna vez, le habría contestado que la razón de ello es la necesidad de la persona en creer en algo.

Sin embargo, la Real me ha enseñado a definir mejor a la esperanza, y a poder explicarme muchas cosas de la vida misma. La pregunta para la que he encontrada respuesta, una respuesta perfecta, no es tanto “¿por qué es la esperanza lo último que se pierde?” sino “¿cómo es la esperanza?” o “¿cómo consigue la esperanza sobrevivir hasta ser la última en desaparecer?”.

Aquí esta mi respuesta perfecta gracias a la Real institucional:

La esperanza es un ser mutante que se adapta rápidamente, como nadie, a las nuevas circunstancias.

Aquí un ejemplo de esperanza mutante: primero, la esperanza es “a algunos se les atragantarán las uvas” y no se les atragantan; la esperanza muta; la esperanza es “la tiendas se abren en julio” y no se abren; la esperanza muta; tercero, la esperanza es “mañana presentamos el plan de viabilidad” y no se presenta; la esperanza muta; cuarto, la esperanza es “el juez va a dar la razón a LH en su demanda contra Denon y tendrán que pagar” y parece que no va a ser así; la esperanza ya está mutando; quinto, la esperanza es “Astiazaran va a tener que pagar la deuda que hemos comprado al Antiguoko”; sexto, la esperanza es “iraníes que van a comprar acciones”; septimo, “la esperanza está en el proceso concursal, pero no puedo contar más”…

Y en esas estamos, a falta de que la esperanza nos muestre su inacabable capacidad de mutación hasta ser la última en desaparecer.

Como me dijo un amigo: no me quites la esperanza.

Foto: sevillanaymacarenamente.blogspot.com

martes 22 de septiembre de 2009

EL ACREDITADO


Hay una fauna muy especial que nos visita todos los años por estas fechas. No son muchos, pero como pululan por la calle sin parar y van uniformados, parece que son miles. Me refiero a los acreditados del festival de cine.

El acreditado del festival de cine cumple, sin excepción, con una serie de requisitos. Evidentemente, el primero de ellos es llevar colgando del cuello la acreditación del festival que no se quita ni para cagar. Usted puede entrar en un bar, en un restaurante de Donosti, y verá cómo cuelga del cuello del espécimen una cartulina plastificada con la foto del susodicho. Ya puede estar comiéndose una sopa, que por mucho que el colgajo le moleste, no se lo quitará. Antes se tomará el caldo con una pajita. Y es que para el acreditado, vestirse es ponerse la acreditación; y desnudarse, quitársela.

La segunda característica del acreditado es la bolsa del festival bajo el sobaco. La suele llevar siempre medio vacía, más como complemento que como bolsa, pero debe de ser importante, porque no hay acreditado que se olvide de ella.

El acreditado, la verdad, suele ser un poco marranín, pero marranín de diseño, no me entiendan mal. Suele estar desaliñado, suele ser muy peludo en cara, lleva ropajes oscuros y amplios, viste unos vaqueros mil veces puestos y arrastra unos zapatos con chispas de barro. Es muy progre, el acreditado.

Sobre todo habla alto y sin parar. Baila poco, y se mueve menos. Por la calle va mirando a los lados y adelante y atrás, y cuando se cruza con otro acreditado saca pecho y su acreditación sale rebotada hacia adelante. En ese momento, el aire se podría cortar con un cuchillo de la tensión que hay.

Otra característica del acreditado es ser español, de cualquier parte del estado me refiero. Ello no sería digno de mención si no fuera porque se supone que el festival es internacional. Uno no sabe, pero imagina que la nacionalidad de los acreditados debe ser reflejo de la nacionalidad de los periodistas y demás seres humanos festivaleros, profesionales todos. Si todos o casi todos son españoles, igual el festival no es tan internacional como nos lo pintan. De hecho, he probado a buscar en Internet “Festival international du cinema de Saint Sebastien” o “International Film Festival of San Sebastian”, y los resultados han sido magros. Ello explica, quizás, por qué no hay acreditados guiris: porque fuera de España, ni dios conoce el festival, igual.

Así pues, cartón en pecho, bolsa bajo el brazo, ropa vieja, aire bohemio y español. Si usted cumple con esas características, ya puede ser acreditado en el Festival (Internacional) de Cine de San Sebastián. Anímese. Es todo gratis.

Foto: El Diario Vasco

lunes 21 de septiembre de 2009

SI NO ESTUVO AYER EN ANOETA...


...no se deje engañar.

Habrá leído en la prensa de hoy que hubo dos equipos diferentes: uno malo en el primer tiempo y uno bueno en el segundo. Habrá leído que jugando como se jugó ayer tras el descanso, la Real tiene futuro.

No se deje engañar por gente que no sabe mucho de esto. Si realmente quiere saber cómo fue el segundo tiempo, vea en la televisión el resumen del partido; fíjese que en el segundo gol el Girona entra hasta el borde del área con toquecitos y al trote, sin presión; concluya que toda la segunda parte fue así, igual que la primera; y ya sabrá lo que sabemos los que fuimos ayer a Anoeta, es decir: que la Real es el peor equipo sin balón que hay actualmente en Europa, y que lo es en el primer tiempo y en el segundo, en casa y fuera, gane, empate o pierda.

Y así, con esa precisa información, ya podrá usted hablar del partido contra el Girona como si hubiera tenido la desgracia de haber echado la tarde festiva de ayer en Anoeta.

Foto: El Diario Vasco

jueves 17 de septiembre de 2009

LA ORATORIA

La oratoria, sobre todo la individual, es el género literario más difícil. Además de aplicarse a un proceso comunicativo hablado, donde se mezclan la memoria y la improvisación, la oratoria tiene como fin, a diferencia de la didáctica que enseña, o la poética que deleita, persuadir.

Ayer, en la rueda de prensa de la Real Sociedad, tuvimos la oportunidad de escuchar a un abogado que tomó la palabra y casi sin respirar, con palabras que enlazadas constituían un texto completo, coherente y perfectamente cohesionado, casi musical, fue capaz de enseñar con la didactica, deleitar con la poética y, por supuesto, persuadir con la oratoria.

Fue un momento mágico, pocas veces visto, pues el abogado (al que ya nadie medianamente inteligente se atreve a llamar ojeras) llevó el arte de la oratoria al punto más alto posible, a la persuasión completa. Ningún periodista fue capaz de encontrar punto débil alguno, lo cual en sí no dice gran cosa, pero es que nadie lo habría sido. El presidente de la Real, entre cuyas virtudes no está precisamente la oratoria, no pudo ocultar una sonrisa de felicidad cuando se levantó una vez terminada la rueda de prensa, señal de que era consciente de que el abogado había conseguido, sin ningún lugar a dudas, su objetivo compartido: despejar cualquier duda al favorable y al neutral, persuadir al contrario y aturdir al recalcitrante. José Luís Martínez se llama el susodicho.

Se debe diferenciar al orador del charlatán. El orador crea textos, el charlatán solo sirve para encadenar frases. Entre los mejores oradores de España, es obligado mencionar a Fernando Savater, cuyo nivel intelectual está fuera de toda duda. Escucharle es un deleite sin igual, incluso para los que no comparten lo que dice. Nunca cae en contradicciones, y es capaz de comenzar una frase con un sujeto, realizar tres apuntes oportunos, meter el verbo, caer a una nota a pie de página, y terminar, al cabo de cinco minutos cronometrados, con el objeto ricamente calificado. A él me recordó el abogado de ayer, a su oratoria, más exactamente.

Ejemplo de charlatán es, en cambio, Pedro Ruiz, un tipo capaz de hablar durante 24 horas seguidas de manera pedante y superficial, sin texto, ni desarrollo, de fogonazo en fogonazo sin explosión alguna, eso sí, sin callar ni respirar casi. Charlatanes hay muchos, yo mismo lo soy; pero oradores no, pues estos constituyen una especie tan rara como privilegiada, algo así como hombres de acción de la palabra. Héroes.

martes 1 de septiembre de 2009

LA MADUREZ DE UN FUTBOLISTA


Es un debate interesante el de la madurez de un futbolista. Según algunos, muchos, es una cuestión de edad. Así, se considera que un joven de 17 o 18 años, a no ser que se trate de un crack a lo Messi, es demasiado joven para jugar en la élite del fútbol. Para otros, los menos, se trata de una cuestión de continuidad. Así, se considera que si a un joven de 17 o 18 años le das continuidad, tienes un jugador del primer equipo con esa misma edad.

Basta ver el ejemplo de Agirretxe. Hoy es el día en el que nadie discute su titularidad y su importancia en la Real, pero hoy Agirretxe ya tiene 22 años. Es ciertamente joven para el fútbol, pero demasiado viejo como para considerarlo promesa. ¿Cuál es la razón por la que no ha conseguido asentarse en esta Real de segunda división hasta mediados de la temporada pasada? ¿Su juventud o su falta de continuidad en el equipo? Porque tan verdad como que el año pasado tenía 21 años es que hasta el año pasado apenas había jugado minutos con el primer equipo. ¿Y si Agirretxe hubiera entrado más en temporadas pasadas, no podríamos estar disfrutando de sus goles desde hace ya un par de años? ¿Se ha perdido el tiempo con él o, por el contrario, se le ha dosificado para que por fin explote?

Confieso que no tengo la respuesta para estas preguntas. Las planteo, evidentemente, por Greizmman, que es como Agirretxe hace cinco años: la gran promesa de nuestra cantera (junta a, por supuesto, Gaztañaga e Illarramendi). Algunos sostienen que es demasiado joven para entrar en el equipo; otros que no.

Hay ejemplos para todos los gustos. Son muchos los jugadores de la Real que debutaron y se asentaron en el primer equipo con menos de 20 años. Algunos, como Aranzabal y Aitor Lopez Rekarte, rindieron mucho mejor a esas edades que una vez habían cumplido los 25. A otros les costó más hacerse futbolistas. Incluso los dejamos marchar porque no terminaban de responder a las expectativas. Sin embargo, cumplieron 25 años y se revelaron como futbolistas de élite. Ejemplo de ello son Llorente y Barkero.

Con casos tan dispares, esta tiene toda la pinta de ser una discusión bizantina. Quienes predican la paciencia seguirán con ella; en cambio, quienes reclaman que la edad no es criterio suficiente, seguirán en ello.

Yo, si me tengo que mojar, estoy más con estos últimos que con los primeros. Creo que un equipo de cantera debería ser más joven que uno que no lo es. Si se percibe que un jugador puede aportar ahora mismo cosas al equipo, se debería calcular menos la carrera del jugador y valorar más el presente del equipo. Si Griezmann puede destacar hoy, debe saltar al campo, y que sea este quien determine si es pronto o si es el momento oportuno para que se convierta en jugador del primer equipo. Ya veremos mañana qué es Griezmann y si sigue siendo interesante o no. Y veremos también dónde está.

Porque esa es otra cuestión que debemos tener en cuenta. Me parece muy bien la paciencia, siempre sabía, pero siempre que el resultado de esa paciencia lo disfrutemos nosotros en el futuro, algo en absoluto garantizado hoy. Hay tantos ejemplos de ello, tan comentados, que no merece extenderse.

Por lo tanto, esta es la conclusión: nadie garantiza que Griezmann vaya a envejecer en la Real, luego no nos preocupemos tanto por lo que será ese jugador cuando tenga 25 años y centrémonos en lo que es hoy. Si podemos aprovecharlo, hagámoslo sin dudarlo mientras sea nuestro. Tenga 17 años o 40.

Foto: El Diario Vasco.

lunes 31 de agosto de 2009

CON LA PLANTILLA CERRADA O CASI

Hoy se cierra el plazo de traspasos, y la Real sigue con cuatro porteros por una parte, y, por otra, tiene la plantilla prácticamente cerrada. Este modesto blog ya dijo en su día que la salida de porteros era complicada: “...será un milagro si conseguimos colocar a Riesgo por 2 millones de euros en ningún sitio, y colocar a Riesgo y a Bravo la misma temporada me parece ya imposible.”

Dice el presidente que este verano ha habido pocas operaciones de porteros, pero no es del todo cierto. Es verdad que solo dos equipos han fichado guardametas, pero no es verdad que ello suponga una excepción de esta pretemporada. De hecho, basta fijarse en cuántos movimientos hubo en las anteriores: más o menos las mismas; y es que solo hay dos porteros por plantilla, los porteros son longevos y normalmente el segundo portero solo rellena la plantilla (al menos, nadie gasta recursos en cubrir ese puesto).

Sobre la plantilla, se puede decir que está cerrada. Parece ser que solo un interior izquierdo podría venir, pero no parece que tal jugador, si existe, vaya a ser mucho más que un relleno, pues a última hora, máxime después de dar durante la semana la plantilla por cerrada, sería una sorpresa la llegada de un titular.

Sin embargo, el partido del sábado nos dejó dudas, sobre todo en el centro del campo. La Real sufrió muchísimo en esa parcela, especialmente sin balón, lo que repercutió muy negativamente en los defensas. A mí me pareció que Jonhatan Estrada llegaba tarde una y otra vez en su ayuda al lateral y que eso lo aprovechó el rival para entrar por ahí una y otra vez. No fue tan escandaloso lo de Xabi Prieto, pero algo de eso hubo también en el mal partido del otro Estrada. Sin embargo, el jugador que peor ví el sábado fue Elustondo, perdido, sin tocar balón y dejando solo a Rivas en labores defensivas. A uno le parece que, efectivamente, sería bueno fichar alguna competencia para Jonhatan Estrada (principalmente para jugar fuera de casa), pero ahora mismo la preocupación viene en la creación de juego, donde no sé hasta qué punto puede rendir Elustondo, pero pedir que se traiga a un organizador sí que es pedir en balde. Cuestión de mercado.

Las cosas así, uno espera ya ansioso poder ver a la Real en Anoeta. El año pasado fue claramente la asignatura pendiente, pues fue en casa donde se nos fue el ascenso. Me gustaría ver a un equipo al que no asusta tener el balón y que lo recupera más o menos rápidamente. Es decir, me gustaría ver lo que eché en falta en Las Palmas y casi toda la temporada pasada en Anoeta: una Real que tiene el balón y que lo mueve con cierto criterio. Y eso pasa por Elustondo, por Illarramendi o por quien sea.

viernes 28 de agosto de 2009

MACUA Y UBARRECHENA


Esta foto descubierta en El Correo por el forero Pereponce ha desatado la penúltima polémica en torno a nuestro club. El turista que acompaña al presidente del Athletic es Ubarrechena, vicepresidente de la Real. El lugar es el culo del mundo, y el motivo de que estos dos señores estén en ese sitio es un partido de eliminatoria previa del torneo europeo menor de clubes de fútbol. Bueno, en realidad ese es el motivo de que esté allí Macua, pues el equipo que juega es el suyo, porque el otro no se sabe que carajo pinta ahí tan sonriente.

Las relaciones entre el Athletic y la Real son un tema tan polémico como complejo. Hubo una época en la que era comúnmente aceptado que se trataba de clubes “hermanos”, con los mismos intereses y formas de ser. Sin embargo, las declaraciones de Aurtenetxe (la selección de Euskadi y demás) hace ya muchos años dejaron claro que tal idilio no tenía mucho futuro. El tiempo no ha hecho más que confirmar lo que aquel señor dijo, y hoy es el día en el que podemos decir que los intereses del Athletic, lejos de coincidir, atentan por sistema contra los intereses de la Real y que seguirán haciéndolo en el futuro.

En esas circunstancias, nuestras relaciones con el club vecino viene sufriendo altibajos en función de las circunstancias que acontecen. Así, después de unos años tensos, llega el caso Etxeberria y Uranga reacciona rompiendo las relaciones, que al poco tiempo se recomponen. Ocurre lo mismo a los años, cuando llega el rentable para nosotros caso Zubiaurre y aquella mujer que fue presidenta del Athletic dice su famoso “ya está bien”. Últimamente, los traspasos de nuestros jugadores allí se han resuelto de manera pacífica, tanto el de Balentziaga como el de Castillo, aunque nos han robado varios jugadores de la cantera, tanto con el presidente anterior como con este, y se han llevado gratis a De Cerio después de que nosotros lo hayamos formado. En esas circunstancias, la situación actual con el Athletic no es de máxima tensión, pero tampoco es una relación cordial, sencillamente porque la relación con un club cuya sola existencia supone una amenaza constante no puede ser cordial.

Los diferentes consejos que hemos tenido en la Real ha tenido actitudes diferentes con el Athletic. Así, Denon se encontró con el caso Zubiaurre y decidió no dar un paso atrás, aunque aquello supusiera el enfado de los vecinos. Después llegó Badiola, con un tono mucho más conciliador, de otro talante. Prueba de ello es que repitiera muchas veces eso de que el Athletic era su segundo equipo, o que respondiera así a una pregunta de un aficionado en el chat del Diario Vasco:

Pregunta:
Uno de los miembros de su candidatura es Javeri Barrera. El Javier Barrera que yo conozco es ademas de médico, corredor aficionado , y seguidor INCONDICIONAL del Atl de Bilbao. ¿que hace un hincha del Atl.Bilbaio en su candidatura?. (Patxi)

Respuesta de Iñaki Badiola:
Hola Patxi. Javier tiene la cabeza muy bien amueblada y es seguidor incondicional del Athletic y de la Real lo mismo que Feng Bai es del Beiging y de la Real Sociedad. Un fuerte abrazo y cuídate mucho. Iñaki

Se podría decir que para el anterior presidente no había conflicto de intereses entre el Athletic y la Real, o que el conflicto era comparable al que existe entre el Beiging y la Real, pero, sinceramente, son pocos los que opinan lo mismo.

En las circunstancias actuales es más difícil que lo que demuestra esa respuesta justificar la presencia de un aficionado del Athletic en un consejo de la Real, y resulta también escasa la explicación que nos da hoy el club de que Ubarrechena ha acudido a título personal a Noruega. Y es que cualquiera se da cuenta de que ese viaje es un error, por muchas razones, entre ellas la imagen que se da de club pequeño invitado a viajes de un club de categoría europea.

El Athletic es una amenaza constante para la Real. No es tan difícil entenderlo. Por lo tanto, se debe actuar en consecuencia, y eso significa desconfiar sistemáticamente de ellos, siempre dentro de la cortesía debida. Si no, solo corres el riesgo de que se te quede cara de tonto (si es que no la tienes ya) cuando nos la vuelvan a jugar, porque nos la volverán a jugar.

Es su filosofía.